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Posts Tagged ‘Toga’

……….Con alertada sorpresa por el largo período ya pasado desde que se inició esta serie de “caminos históricos de Ludiente” con el, hasta ahora, único publicado –el de Torrechiva– y que prometía la progresiva descripción, como mínimo (carto)gráfica, de los caminos que unían Ludiente con todas las poblaciones adyacentes antes de la construcción de las actuales vías asfaltadas, nos disponemos aquí y ahora, un tanto precipitadamente, a proseguir con la tarea emprendida hace más de un año. Y digo ‘precipitadamente’, tanto por la repentina y urgente premura sobrevenida con la consciencia del excesivo lapso transcurrido entre los capítulos, como por la concurrencia de varias circunstancias “temporales” que han desembocado en la “dudosa” elección precisamente del camino de El Tormo, en lugar de optar por otros quizás más “lógicos” como el de Lucena, Toga, El Castillo,… Esas circunstancias que se mencionan son básicamente las siguientes: haber realizado “casualmente” la ruta hace apenas un par de semanas en compañía del amic Albert, tener ya hecha la mitad de la faena (-recordemos aquí que buena parte del camino se superpone con el de Torrechiva-) y, por el contrario, no “haber hecho los deberes” todavía con los otros caminos (-el de Lucena esperamos “terminarlo” de una vez por todas este próximo invierno y el resto… a saber-). Otro aspecto más técnico, susceptible de polémica, o cuanto menos de calfar-se el cap, sobre la ‘dudosa’ elección se explicará más adelante: nos referimos a su “historicidad”.

……….Y por fin, después de estas tan prolijas como vacuas, perfectamente prescindibles, explicaciones a modo de introducción, metámonos en materia:

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Ortofotografía aérea 2007. E=1:13.000
Camino de Ludiente a El Tormo.

……….La primera etapa del camino es desde Ludiente, por el Pozo Negro, hasta El Pozuelo y, como ya se ha dicho, coincide al 100 % con el camino de Torrechiva hasta ese collado, divisoria de aguas entre el Villahermosa y el Mijares, por lo que se remite al lector interesado a la oportuna revisitación del capítulo primero de esta miniserie: El Camino de Torrechiva.  Es en este punto, en El Pozuelo, donde alcanzamos la cota máxima de nuestra ruta, 670 metros sobre el nivel del mar, apenas unos 240 metros de desnivel desde Ludiente, y allí es también donde la senda deja paso a un ramal de pista forestal que seguimos durante unos 80 metros hasta alcanzar la pista principal y donde se bifurcan ambos caminos: el de Torrechiva por la pista a mano izquierda y el de El Tormo por la pista a la derecha. Esta pista de la que hablamos no es sino el Camino Real de Aragón que, en este tramo, pasa casi sin desnivel bordeando la Muela de Cirat en dirección a la localidad de Onda. Poco es, sin embargo, lo que disfrutaremos del agradable paseo por este histórico camino, pues apenas si transitamos unos escasos 300 metros de esta actual pista forestal y enseguida la abandonamos por la izquierda para iniciar el cómodo descenso, limpio de malezas y marcado con señales de pintura correspondientes a la tipología de sendero de pequeño recorrido (PR), hasta nuestro destino: El Tormo.

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Mapa camino de Ludiente a El Tormo.
E = 1:13.000

……….Aunque hacía más de 30 años, –se dice pronto– que no bajaba andando a esta vecina población por el camino del Pozuelo y naturalmente no recordaba prácticamente nada de él, mención aparte la esperable invasión forestal sobrevenida en esas tres décadas, albergaba la esperanza de poder seguir sin grandes dificultades el curso del camino con el apoyo indiciario que de normal siguen brindando –con cierto training mucho mejor– esta clase de caminos históricos a pesar de intemperie, erosión y devenir del tiempo (algunos tramos con restos de empedrado, la huella de la propia caja del sendero, el vestigio de alguna calleja o murete, la conjetura de una baranda pétrea,… ”siempre” se atisba el rastro, la estela del camino) al tiempo que contaba con la relativa tranquilidad, por una parte, de mi doméstica “cartografía de campo” (-un mapita de los míos hecho apresuradamente en el que, por procedimientos que no viene al caso explicar aquí, conseguí volcar e incrustar sin muchas distorsiones el track de Minguillón-) y, por otra, de saber exactamente dónde se iniciaba el descenso a El Tormo desde la pista del Camino Real de Aragón (-Albert y servidor, en nuestras andanzas montanas, localizamos y ubicamos hace meses unas marcas de pintura altamente sospechosas de ser lo que finalmente eran: el inicio del descenso-).

……….¡Menos mal que el camino, además de limpio, estaba perfectamente marcado con las referidas marcas de pintura blanca y amarilla!

……….¡Ni empedrados, ni muretes, ni na de na…! Sólo pinos. El camino desciende con suavidad exquisita a través de un bosque interminable, pero… apenas si restan leves indicios de su “historicidad” aunque, como es obvio, “históricamente” se ha caminado entre Ludiente y El Tormo. Y si el “registro fósil” brilla por su ausencia, igual o mayor sorpresa ocasiona su inexistencia cartográfica y/o “catastral”. Efectivamente,… consultadas todas las ediciones del pasado siglo del Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000, incluida alguna iniciada en plena Guerra Civil que no llegó a publicarse nunca, repasados los 1:25.000 y, en fin…, sujetos a estudio todos los fondos cartográficos a nuestro alcance, en ningún mapa aparece ni total, ni parcialmente el menor registro de la ruta vecinal tantas veces transitada por nuestros mayores. Ni siquiera la morfología del parcelario del Catastro nos ofrece la más mínima pista de su trazado o atisbo de su concreción en el espacio a diferencia del resto de caminos entre poblaciones del entorno que, en su mayoría, aparecen perfectamente deslindados. La única explicación que ahora mismo puedo aventurar para ello tendría un carácter administrativo, jurídico o legal, al no ser El Tormo como sabéis cabeza de municipio, sino estar incluido dentro del término municipal de Cirat, población ésta con la que ya nos une además un camino real perfectamente conocido y catalogado que, last but not least, circunstancialmente pasa a muy escasa distancia de El Tormo.

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Ortofotomapa del camino de Ludiente a El Tormo. E = 1:13.000

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……….Y, sin embargo,… el camino está ahí y, por si alguien ahora lo ha puesto en duda erróneamente motivado por las consideraciones anteriores,… siempre ha estado ahí. Nos explicamos: ¿cómo saber, a la vista de las circunstancias expuestas, si el trazado del actual camino limpiado y marcado entre ambas localidades es fiel reflejo del que antaño utilizaban los vecinos de Ludiente y El Tormo? ¿cómo valorar ahora el trabajo de limpieza y recuperación de esta vía hecho por los amigos senderistas de El Tormo y si se ajusta o no, y en qué grado, al diseño primigenio del viejo camino de los ancestros de ambos pueblos? Una vez más recurriremos para ello a la fotografía aérea y concretamente al Vuelo Americano. Si bien en marzo de 1956 estas laderas de solana asomadas al Mijares ya estaban ocupadas en buena parte por el pinar y no estaban en apariencia tan roturadas como muchas otras zonas (la misma partida del Pozuelo por ejemplo), especialmente la parte superior de ellas, entre la Muela de Cirat y la pista que construyó el ejército (-no sé cuál de los dos en contienda-) en plena guerra civil española en paralelo y a mayor altura que la carretera que ahora discurre uniendo los pueblos dispuestos a lo largo del río y que en aquellos años cincuenta finalizaba su construcción, en esas laderas tantos años arboladas, decíamos, se pueden vislumbrar a pesar de la cubierta vegetal y de la calidad y escala de la imagen muchos tramos de caminos y entre ellos –voilà– algunos que se corresponden perfectamente con el camino ahora en estudio, de donde cabe colegir no sólo la “veracidad” del camino marcado respecto al “histórico”, sino la excelencia del trabajo realizado por los autores de su limpieza y responsables de su marcaje. El que quiera verlo con sus propios ojos que consulte el fotograma 712 del rollo 11 de la hoja 615 del referido vuelo.

………..Para acabar, unos breves comentarios a los mapas que acompañan (-y dan sentido-) a este post (-pleno de espesos desahogos cartopáticos-). Todos ellos se imprimen en una hoja A3 para mantener la escala escogida para su edición (1:13.000). El camino cruza en diagonal toda la hoja de una a otra localidad. El trazado del sendero en la subida al Pozuelo se apoya básicamente en la cartografía catastral (-también en la del IGN-) y en el descenso a El Tormo reproduce, a falta de otras fuentes y con algún ligero retoque sobre ortofotografía aérea donde la densa cubierta arbórea lo ha permitido, el marcado por el track del amigo Jesús Ángel Minguillón. Se presentan los mapas, como ya es habitual, en tres versiones: una primera con el camino en color verde sobre la ortofoto de 2007 del PNOA  (se ha señalado también en azul el barranco Santana y los ríos Mijares y Villahermosa, así como la línea límite del término municipal de Ludiente en rojo), una segunda versión sobre el mapa del IGN a escala 1:25.000 con el camino en rojo y finalmente una tercera con el llamado mtn50formado, un fichero vectorial a 1:50.000 con las curvas de nivel equidistantes a 20 metros, superpuesto a la ortofotografía. En todos los mapas, en esta ocasión y para mayor sencillez en su visualización, se ha prescindido de superponer la red de senderos, las vías pecuarias y otras tantas capas, limitándose éstas a masías, fuentes y picos.

……….¡Tomad nota que igual cae ésta excursión el próximo verano con regreso por el Camino Real de Cirat!

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……….Julio, 12 de diciembre de 2012.

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